MUJERES DESESPERADAS

Pues la verdad, la quinta temporada me ha parecido más bien descafeinada. Primero, para plantearnos los cambios, nos mandan cinco años hacia delante: Así los niños son adolescentes y, en principio, se hace limpia de personajes. Pero visto en perspectiva, los niños adolescentes no dan mucho juego más allá de los primeros capítulos, no se libran de muchos personajes y el misterio del nuevo inquilino de Wisteria Lane tampoco interesa mucho, sobre todo porque el actor es muy malo y da un poco de repelus… La muerte de una de las protagonistas principales me dejó un poco frío…
El aspecto dramático/intrascendente que tenía la serie ha ido dando paso al dramatismo más afectado, sobre todo con Linette, que sufre tanto que alguien debería rematarla para que dejase de sufrir. Su personaje es el más lastrado por el paso de las temporadas, ya que su ciclo vital es A) Trabajo y soy una luchadora B) Estoy en el paro y mi marido no sabe qué hacer con su vida y C) Me quedo embarazada… Y todo se reduce a las variables entre A, B y C. El personaje de Catherine pierde peso y, tras un par de momentos cómicos antológicos en los primeros capítulos, de pronto se ve envuelto con el personaje más soso y débil de la serie, Mike Delfino, y se convierte en una plañidera que lo único que quiere es tener un tío encima suyo y un anillo en su dedo. Otra a la que rematar.
Y como dije antes, Mike Delfino… Dios, que alguien le eche ya de la serie, no sólo es el personaje masculino menos interesante, es que es menos interesante que cualquier secundario que de vueltas por esta o cualquier serie. Que le echen a la calle ya!!!! Lo único bueno que ha traído Mike a esta temporada es el hijo que comparte con Susan, una especie de Demian rubio y con ojos azules, que puede dar mucho juego.
Así las cosas, con tramas que se colapsan sobre si mismas, personajes que se ven agotados, el fin de la maravillosa intrascendencia, misterios que no interesan y muertes poco dramáticas, qué nos queda para seguir viéndola???
Pues el capitulo numero cien, protagonizado por Beau Bridges como eterno personaje en segundo plano, que con su muerte nos hace un repaso por algunos grandes momentos de las temporadas anteriores, que tiene el justo punto de comedia y drama como hacia tiempo que no se veía en la serie.
Bree siempre me ha parecido un poco coñazo y castrante (Cosa que todos los miembros de su familia dicen de ella en uno u otro momento) pero hay que reconocer que tiene algunos momentos divertidos y que su personaje es uno de los que más cambios interesantes tiene, sobre todo con el giro de su personaje en los capítulos finales. Aunque no perdono a los guionistas que no utilicen más a su hijo Andrew, un gay con lengua viperina al que han casado con un tío aburrido.
Y sobre todo Gabrielle y su familia: Tienen de lejos los mejores momentos de la temporada. Son cómicos, son intrascendentes, son crueles. Su hija Juanita es un inmenso monstruo al que hay que dar más chance, el marido Carlos es más soso pero mola y tiene química… Y Gabrielle brilla con luz propia por su búsqueda del lujo y el dinero aunque este en la miseria, o por su manía de vivir por encima de sus posibilidades cuando tiene dinero, por no saber quedarse quieta cuando sabe un secreto, por apuntarse a talleres de jardinería pensando que sería una orgía de alcohol y, al no ser así, dar un golpe de estado en el grupo y llevárselo a su casa a beber Margaritas… Por todo eso, Gabrielle es el gran personaje de la temporada. Larga vida a Gabrielle. Una de las pocas razones para seguir viendo Mujeres (Cada vez menos) Desesperadas (Y un poco coñazo).
