HEROES: FINAL DE TEMPORADA

El anterior volumen, Villanos, era un mareo: Ahora soy bueno, pero tú eres malo, hay una amenaza en el futuro que te cagas, ahora te mato, ahora revives…. En un batiburrillo que intentaba levantar una serie lastrada por demasiadas tramas abiertas y poco interesantes que presentaban amenazas o personajes de interés en un capitulo, como el Baron Samedi, y le liquidaban en el siguiente capitulo. Pero los creadores pedían disculpas cada dos o tres emisiones: Vamos a mejorar, dicen una vez; vamos a recuperar el rumbo, dicen otra. Y el problema es que cada vez suena mas a cachondeo, lo que es un rollo: Porque la serie se toma demasiado en serio a si misma, evita el puro espíritu comiquero de los primeros capítulos, sus personajes están mas ocupados penando que actuando.

Y termina el tercer volumen y empieza el cuarto: Fugitivos. Puede estar bien con un primer capitulo que acaba en un avión en barrena. El gobierno de los EEUU está cazando a la gente con poderes por considerarles una amenaza para la seguridad mundial. Hay dos capítulos movidos con secuestros, tiroteos, gente que huye y alguien que dice llamarse Rebel y que se comunica vía móvil o aparatos electrónicos. Hay un "cazador" que dicen que es la leche y muy fiero… Y luego… Luego más de lo mismo: Si, no, pero, bueno, vale. Giros de guión sin ton ni son, personajes con los que no se sabe ni qué hacer (Pero es que los guionistas no se atreven a meter nuevos personajes después del fracaso de la horrorosa segunda temporada). Sylar, de lo mejor de la función como siempre y no tanto por sus líneas de guión sino por su presencia, protagoniza una trama en la que va en busca de su padre, con un encuentro que daba mucho de si pero se queda en agua de borrajas. Nuestro supuesto cazador de gente con poderes no tiene ningún interés más que el preguntarse cómo llega Nathan Petrelli tan rápido a los sitios (Por cierto, es ridículo que se vea a Petrelli correr cada dos por tres a las escaleras que llevan al tejado).

Y en medio de este maremagnum aparece un guión escrito por Brian Fuller, recién llegado de la fenecida Pushing Daisies: Cold Snap. Tachaaaan, surge la luz entre los nubarrones con un capitulo bien contado, con situaciones medidas, con resoluciones de tramas y con un final dramático gracias a dos muertes. Puede que haya acabado la travesía por el desierto??? NOOOOO, porque en los siguientes capítulos, y así hasta el final del cuarto volumen, volvemos a tener destellos de interés en medio de una situaciones protagonizadas por unos personajes que ya no tienen nada que decir (Claire, vete a la universidad y deja la serie, ya pasó tu momento de animadora). Flashback al pasado sin interés, tramas del presente aburridas. Y no olvidemos la omnipresente voz de Mohinder Suresh, al que deberían haber deportado a la India al final de la primera temporada y nos hubieramos ahorrado toneladas y toneladas de cutrefilosofia televisiva.

Vale, acaba el volumen como se pueda, con una muerte más… Pero… Y qué? Se han desaprovechado tantos buenos momento que da pereza seguir con el volumen quinto. Cuánto queda para que nos digan como esta panda de aburridos cambiaron el mundo?? Lo digo porque igual me bajo en la próxima y que les den sopa con ondas a todos.